Que agotada estas alma mía, y eso que apenas hemos empezado a transitar la vía, que cansada te siento, como una carga entre mis manos, como un dolor en el pecho, la vida sigue y tu ni esperas, llegara el día, el momento, aquellos dos segundos volverán a franquearte el paso y entonces revivirás mi alma, simplemente, ahora espera que mas nos queda que aguardar y mientras tanto, por las dudas, reírse mirando nubes, llorar de pena la luna.
Alma mía, no te apagues, aquí cerca esta mi cuerpo que a través de mi sangre y mis músculos te da calor para que no sucumbas al frío. Sostén el cuerpo alma mía, lo demás esta por verse, osea no sabemos de que tratara, por ello debemos mantenernos alerta y esperanzadas, nada ha de ser mas fuerte que esta pequeña muerte.
Antes todo era de luz y de azahar, todo se veía tras el feliz velo del amor, hoy nos queda mi alma comulgar con la estrechisima soledad de que gozamos, en estos pequeños ratos, donde te me escapas por los dedos y te volves palabra, ya podremos levantarnos y andar, andar firmes bajo el firmamento, erguidas, altaneras, victoriosas.
No te escapes con aquel rayo de luz, no te pierdas tras el humo de este cigarrilo que nos consume la vida y el arrojo, no te guardes por nada. La vida nos espera aqui afuera de nosotras mismas para andarla y andarla.
De Laura para Cinthia'12
Amo tus palabras...
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