lunes, 20 de diciembre de 2010

"Cementerio de palabras"...

Hay un cementerio de palabras Nir, esas que vos decís que nadie dice y, como cuerpos cansados de tanto silencio van a descansar al camposanto, toda muerte es un dolor, un pedazo del colectivo que ya no esta, y no tiene reemplazo.
 Yo me valgo a veces de ese cementerio, busco muchas lindas frases ahogadas por la vergüenza o el hipócrita disimulo, las limpio, las beso, les doy un abrazo y ellas me acompañan, se posan en mi hoja, se vuelven mi verdad, me forjan la poesía que la vida me suscita.
El silencio es un buen compañero, cuando?, exactamente, yo no reconozco el momento, quizá lo mío es siempre hablar hablar como una cotorra y decir decir mucho para llegar al clímax y decir por fin entre tanta palabrería, mi verdad, a veces, no son mis palabras las que me animan, a veces son las de otros, como estas palabras tuyas, que me pusieron acá a teclear y dejarme ser. Cinthia'10

sábado, 18 de diciembre de 2010

El mal-buen uso

Todavía hoy, se desdibuja y cambia, muta, crece, se estira y ensancha, se esconde de nosotros, se transparenta, decrece, pequeño lo veo y lo dejo tirado en el suelo, un rayo de sol lo ilumina, muy tenue, lo llamo a mi lado, lo rescato, lo devuelvo, lo tironeo, lo desdoblo, lo guardo, lo desmiento, lo encarcelo, lo minimizo, lo exagero, lo siento viviendo en mi piel  detrás de mis pensamientos siempre presente, siempre pidiendo, exige, me lo pongo de sombrero, me visto entera en cuerpo y alma. Le recriminó, lo analizo, lo vendo al por mayor y es solo uno mi comprador designado, me gusta, me duele, me llena el corazón hasta hacerse pequeño mi pecho para albergarlo, mi mente lo reclama, lo contabilizo, ergo error, lo disuelvo, lo corono de laureles, le consigo algunas victorias, momentos de pasión que cada vez son menos, se lo lleva la rutina, lo trae devuelta una margarita, un beso, un beso de lujuria, un roce acertado, una caricia privada.

Manos A través de mil cosas...
El amor, es sin duda un huésped, que se desdibuja con el uso, y vive del recuerdo de su mayor auge, extraña cada día sus mejores momentos, los enumera en un diario para salvar su esencia, me tiene como quiere, me guía, debo correr para alcanzar su paso siempre tan veloz, cuando llego exhausta de ir tan de prisa, solo por un instante nos deja vivir su maravilla, para ponernos a correr de nuevo en una vorágine constante, al fin y al cabo llena de dicha.
Cinthia'10