miércoles, 3 de agosto de 2011

Hay tiempo...

Tengo pocos años para darme por vencida, pocos abriles para no engalanar al amor, pocas primaveras para sentirme marchita; propiedades ninguna, madrigueras me faltan, hasta el abrigo de unos brazos me son esquivos, los rayos del sol me quedan muy lejos, cada vez más canas y más preguntas.
Dos alas cansadas me pesan en la espalda, henchidos los músculos de la bronca, dos manos insuficientes, los labios fríos y opacos, la piel convicta y raída como un viejo edredón.
Tengo un par de amigos de fierro, la sonrisa inigualable de mi hija, una sensación de poder, una realidad siempre alternativa, una idea ideal del ser, una necesidad de juntar mi soledad con la tuya, una búsqueda incesante y apática, un dolor, una lágrima y cada vez más convicción de oprimir ctrl+alt+supr al los engañosos conductos del amor mundano, de dos que son dos y jamás fueron uno.
Tengo mucha incertidumbre.
Pero tengo pocos años, y quizá mucho por venir, tengo tiempo para descubrir: como, cuando y porque?.

martes, 2 de agosto de 2011

Letras de madrugada...

Es bueno, a veces, no preguntarse por que y para que, o será este el momento indicado o es solo un bálsamo.
Es bueno dejarse ser.
Pero de esto se trata ser adulto, de mezclar y confundir. Debemos crecer aunque no sirva para nada, no somos entes, entre todos nos afectamos. Vamos formando un ovillo de preguntas y silencios de gritos que resuenan por dentro, que rebotan contra otros que también son torres y abismos , corazas de piel de cebolla, vasijas ávidas de ser llenadas. de clamores orgullosos; de complicaciones de cemento-cristal. Todos buscando un camino, vendados y sordos, chocando contra esa idea que nos hacemos del otro y dándonos orgullosamente migajas descreídas de ser un todo, un todo necesidad y urgencia por conectar, un todo buscando un asidero.

Uno sin los otros, abrazado a "uno mismo", sigue siendo una mitad completa.