viernes, 29 de julio de 2011

Al fin uno siempre despierta...

Podría haber sido cualquier cosa, un grito una palabra realmente sincera, pero fue un cuerpo, un cuerpo que no hago mío, hoy no quiero hacerlo mío, ya no intentaré aferrar una idea.
Primero un poco de luz, luego desazón, confusiones de primera mano, el vicio acometiendo contra el alma, luego comenzar a mirar, adorar poco y sentir menos.
Que triste que el amor tengo un final, y que este no sea con muertes, cataclismo, desastres sobrenaturales, gritos y patadas, y se nos vaya calmo entre las manos, despacio con la voz ahogada.
Que todos los finales tienen que ser concluyentes? pues si lo deben ser, este no se le parece en nada, sera un paso o un susto?. Pero es definitivamente la primer certeza, y ojo que si hemos vivido, aprendimos que las certezas también se caen un día y se estrellan contra el suelo.
Sin embargo acá estoy y siento vértigo, mi vida hoy es otra, llena de responsabilidades, me toca cortar lazos como un adulto, era mas fácil siendo niño.
Cuantos cambios, se abren de nuevo los caminos, viejos senderos me guiñan un ojo, mis antiguos sueños y algunos nuevos forman una miscelánea borrosa y prometedora, pero aún estoy en pausa y aunque es fácil porque sus voces me llaman y entiendo que de eso se trata "darle para adelante", me detengo en esta pausa, no quiero correr desesperada, las cosas de la vida es mejor tomárselas con calma, pelear y cuando se siente el olor a fracaso en el aire, para y descansar, tomar una siesta es positivo, todo en su debido equilibrio es positivo.
Acá estoy sintiendo lo que ha sido y estoy definitivamente perdiendo. Aún no me consuela el porvenir, ese descarado que tantas veces me tendió una trampa y espero manso a que yo llegara.
Otra vez di todo de mi hasta vaciarme, pero de la tierra siempre brotara agua y yo siempre he de amar la vida y sus milagros.