Dice Nicolás Guillen, Juan que luego "hace la cuenta y con lo básico, siente que ya tiene todo lo que debería tener"...
Yo tengo algunas cosas más de las que enumera Juan y sin embargo, a veces, en estas ganas de aferrarlo todo, termino por sentirme tan vacía como las playas en invierno, y a pesar de que en la imagen, sigue siendo y existiendo como playa, como lugar de encuentro, como el oasis palpable de los acalorados humanos que van sin falta cada verano para habitarla. Aún así en mi humanidad más repelente, esa que sin rodeos me convierte en un ser con los pies sobre la tierra, dicen algunos, o en gente de puras superficies dicen otros y viceversa todo según el ojo que lo mide, básicamente quiero más y no me alcanza. Inconformista.
Entonces ando rodando, dándole vueltas a un vacío que no existe, a una extraña sensación de necesitar lo que en sí, uno no podría poner en dos o tres palabras... y para contármelo me devano los sesos pedazo a pedazo, como una mandarina amarga, a dos días de madurar y, digo a dos días por que parecen las demandas de un niño malcriado, insatisfecho con el amor que le dan por doquier, los juguetes que le compraron el domingo anterior y la sonrisa hipnótica de casi todos los que lo rodean...
Más palabras que se redondearan un día.
P/D: " Solo y perdido se descubre en lo absurdo de no estar ni solo ni perdido y sin embargo, sin embargo"... dice Julio Cortázar, mas o menos.
que se le va a hacer, uno dura mientras tanto....creo que estar no es permanecer y sin embargo, sin embargo.....
ResponderEliminarEstar, es el cuerpo presente.
ResponderEliminarEl alma y otras yerbas, son otras yerbas...