Es bueno, a veces, no preguntarse por que y para que, o será este el momento indicado o es solo un bálsamo.
Es bueno dejarse ser.
Pero de esto se trata ser adulto, de mezclar y confundir. Debemos crecer aunque no sirva para nada, no somos entes, entre todos nos afectamos. Vamos formando un ovillo de preguntas y silencios de gritos que resuenan por dentro, que rebotan contra otros que también son torres y abismos , corazas de piel de cebolla, vasijas ávidas de ser llenadas. de clamores orgullosos; de complicaciones de cemento-cristal. Todos buscando un camino, vendados y sordos, chocando contra esa idea que nos hacemos del otro y dándonos orgullosamente migajas descreídas de ser un todo, un todo necesidad y urgencia por conectar, un todo buscando un asidero.
Uno sin los otros, abrazado a "uno mismo", sigue siendo una mitad completa.
una mitad que busca al otro para ser un "todo"
ResponderEliminar