sábado, 18 de diciembre de 2010

El mal-buen uso

Todavía hoy, se desdibuja y cambia, muta, crece, se estira y ensancha, se esconde de nosotros, se transparenta, decrece, pequeño lo veo y lo dejo tirado en el suelo, un rayo de sol lo ilumina, muy tenue, lo llamo a mi lado, lo rescato, lo devuelvo, lo tironeo, lo desdoblo, lo guardo, lo desmiento, lo encarcelo, lo minimizo, lo exagero, lo siento viviendo en mi piel  detrás de mis pensamientos siempre presente, siempre pidiendo, exige, me lo pongo de sombrero, me visto entera en cuerpo y alma. Le recriminó, lo analizo, lo vendo al por mayor y es solo uno mi comprador designado, me gusta, me duele, me llena el corazón hasta hacerse pequeño mi pecho para albergarlo, mi mente lo reclama, lo contabilizo, ergo error, lo disuelvo, lo corono de laureles, le consigo algunas victorias, momentos de pasión que cada vez son menos, se lo lleva la rutina, lo trae devuelta una margarita, un beso, un beso de lujuria, un roce acertado, una caricia privada.

Manos A través de mil cosas...
El amor, es sin duda un huésped, que se desdibuja con el uso, y vive del recuerdo de su mayor auge, extraña cada día sus mejores momentos, los enumera en un diario para salvar su esencia, me tiene como quiere, me guía, debo correr para alcanzar su paso siempre tan veloz, cuando llego exhausta de ir tan de prisa, solo por un instante nos deja vivir su maravilla, para ponernos a correr de nuevo en una vorágine constante, al fin y al cabo llena de dicha.
Cinthia'10

2 comentarios:

  1. Muy bonito artículo, me ha encantado tu descripción del amor. Un saludo cordial.

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  2. muy acertado siempre alejandose, siempre como el horizonte...

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